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Corvina rebozada al estilo de Chile

Corvina rebozada al estilo de Chile
 
Corvina rebozada al estilo de Chile
Corvina rebozada al estilo de Chile

Mieres a 18 de marzo de 2019

INGREDIENTES 

·  4 lomos limpios de lubina fresca
· Rebozado con un 50% de harina de maíz, 40% de maicena y 10% de harina de tempura sin gluten.
· 1 huevo
· Albahaca, comino, orégano, pimienta y sal
· 4 cubitos de hielo, 1 taza de agua
· Aceite suave

En alguna ocasión les he dicho que Chile es el país de los plagios mercantiles, de hecho, Coca-Cola estableció en este país su base para toda latinoamérica con el fin de evitar que fusilasen su refresco. La razón de tanto desmadre era el aislamiento total del resto del mundo, hasta que los aviones pudieron sobrevolar los Andes.
En este caso hablamos de los famosos Fish & Chips ingleses, solo que, en este caso, la copia es mil veces superior al original. Yo los probé solo una vez en Liverpool, en la freiduría donde hacían supuestamente los mejores del Reino, y la verdad es que me dieron bastante asco porque chorreaban grasa.
Mi mujer, que como ya saben vivió en Chile, no probó nunca los auténticos, pero sí los chilenos, que en realidad debemos llamarlos simplemente “Pescado rebozado”, porque usan piezas tan exquisitas como la corvina, y hacen unos rebozados crujientes y desengrasados, que los convierten en plato de élite.
En esta ocasión, y debido a su celiaquía, mi mujer los preparó con harina de maíz y Maicena, pero con una curiosa receta que encontró en internet de un chilenito llamado Álvaro Barrientos, para preparar en el vaso americano con cubitos de hielo, con el fin de hacer una especie de tempura. El resultado fue un pescado jugoso, aromático, con mucha grasita bajo la piel, a pesar de ser un pescado blanco y con un rebozado crujiente, no se puede pedir más.

 

 

Elaboración 
Ponemos en el vaso las harinas, las especias, el huevo, el hielo y media taza de agua. Le damos al motor. Veremos que se pega mucha cantidad al cristal, así que rebañamos con una lengua, añadimos el resto del agua, y volvemos a darle caña hasta que quede bien disuelto y uniforme. Vertemos a una ensaladera y esperamos a que el aceite esté bien caliente. Mi mujer me dijo que recalcase algo en lo que hizo hincapié el cocinero Barrientos, y es que el aceite debe ser muy abundante y estar a 180ºC (hay termómetros de cocina en Internet por 7€, incluso uno laser cuesta 15€ y es una gozada), para conseguir que quede crujiente, es cuestión de dejarlo más tiempo, hasta que coja este hermoso color dorado.
Se saca a un plato con papel absorbente y se sirve con una ensaladita chilena de tomate pelado, cebolla cortada en pluma y cilantro recién picado. Espectacular.

 

Maridaje

No es Chile tierra de blancos, de hecho, los pocos que hay son de uvas foráneas, sobre todo Sauvignon Blanc. El mejor sin duda es el Amaral, del valle de Leyda y que sale a menos de 10€. Otro Sauvignon sabroso y complejo, es el Casas del Bosque, del valle de Casablanca y que también ronda el mismo precio. Más original es Las Mercedes, de uva Singular Semillón, del Valle del Maule, de viñas viejas y sin filtrar, y sobre el mismo precio.

 

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